El Palau Municipal d’Esports Son Moix fue el escenario de una auténtica fiesta del fútbol sala este viernes, cuando se enfrentaron el Illes Balears Palma Futsal B y el Llevant de Manacor. Un derbi que no solo prometía emoción en la pista, sino también un mensaje poderoso de compañerismo y deportividad. Antes de que comenzara el espectáculo, ambos equipos posaron juntos para recordar que, más allá de la rivalidad, están unidos por la pasión por el deporte y la formación de jóvenes talentos.
Una avalancha de goles y emociones
Apenas sonó el silbato inicial, y ya se palpaba la tensión en el ambiente. Los primeros minutos fueron intensos; cada equipo buscaba dominar a su manera. Gabriel Jaén tuvo que emplearse a fondo para evitar lo que parecía un gol cantado, mientras que Manolo salvó al Llevant con una intervención clave. Pero pronto, los locales empezaron a tomar las riendas del juego.
El primer gol llegó en el minuto 13, gracias a una jugada bien ejecutada por Adri López. Ese tanto desató una tormenta ofensiva del Palma Futsal B: cinco goles en seis minutos que dejaron al Llevant aturdido. Gonzalo y Rodri destacaron en esta explosión goleadora, dejando claro que venían con todo.
Tras el descanso, la tónica no cambió. Magí amplió la ventaja con otro gol desde fuera del área y aunque Xavi Massot logró reducir distancias para los manacorenses, eso no detuvo a los locales. Javi Pérez e Izan Vargas añadieron más leña al fuego antes de que Viktor sellara un triunfo contundente.
Con este aplastante 9-1, el Palma Futsal B no solo mantiene su racha perfecta en la liga, sino que también reafirma su compromiso con la cantera mallorquina. Cada partido es una oportunidad para demostrar su calidad y dedicación. ¡Así se forjan los campeones!

