La noche del viernes fue un espectáculo en Son Moix, donde el Palma Futsal se enfrentó a Servigroup Peñíscola en un encuentro que nos tuvo al borde del asiento. El equipo local, que había llegado con una racha perfecta de cuatro victorias, no decepcionó y se llevó la victoria por 4-3.
Desde el principio, Antonio Vadillo había avisado sobre la peligrosidad de los castellonenses, y vaya si lo demostraron. Sancho abrió el marcador en los primeros minutos tras una jugada bien hilvanada. A pesar de ir perdiendo, el Palma mantuvo la calma; dos goles no son nada insalvable en fútbol sala y así lo entendieron los palmesanos. Con un punterazo letal, Ernesto hizo temblar las redes para poner el 1-2 y devolvernos a la esperanza.
Una batalla constante
Tras el descanso, con Luis García del Mallorca observando desde las gradas y el portero Arnau Tenas también presente, Ernesto volvió a demostrar su calidad y logró igualar el partido. El Palma parecía estar haciendo todo bien, pero Peñíscola no se rendía; su juego rápido complicaba las cosas a los locales.
A medida que avanzaba el choque, ambos equipos se lanzaban al ataque con ferocidad. David Peña y Lucão intentaron desde fuera del área sin fortuna; cada tiro era una oportunidad desperdiciada. Pero cuando menos lo esperábamos, Alisson se sacó un golazo desde el borde del área que puso al Palma por delante 3-2. Sin embargo, Peñíscola sacó su carta final: optaron por jugar con portero-jugador para intentar dar la campanada.
No obstante, la estrategia les salió mal cuando Machado aprovechó un disparo débil de sus rivales y selló prácticamente la victoria para los locales con un gol a puerta vacía. Quintela marcó en los últimos segundos poniendo emoción al cierre del partido pero ya era demasiado tarde.
El encuentro terminó 4-3 gracias al esfuerzo colectivo de todos: Dennis bajo palos, junto a Piqueras, Machado y Fabinho en defensa hicieron lo suyo para asegurar esta victoria tan valiosa.

