En el polideportivo Antoni Pizà, donde los sueños y la pasión se entrelazan, encontramos a Antonio Vadillo, un hombre que ha dedicado su vida al Palma Futsal. Este jerezano, que ya cumple su novena temporada como entrenador, se prepara para una batalla emocionante: la Supercopa de España, que tendrá lugar en el icónico Palau Blaugrana de Barcelona. El primer rival es nada menos que ElPozo Murcia. Si su equipo logra superar este desafío, se enfrentará al ganador del duelo entre el F.C. Barcelona y Jaén Paraíso Interior en la gran final del domingo.
Desafíos y expectativas de la temporada
A pesar de que tener un título tan cerca podría alterar cualquier pretemporada, Antonio nos asegura que no ha sido así. “No hemos tenido muchas lesiones”, dice con una sonrisa, “este año he optado por no cargar tanto a los jugadores.” Con un torneo de apertura de 15 jornadas a la vista después de esta Supercopa, parece que el estratega tiene claro lo que quiere lograr.
No obstante, cuando le preguntamos si considera al Barça superior al resto, su respuesta es contundente: “Tienen la mejor plantilla del mundo y juegan en casa; son los favoritos indiscutibles”. Pero también hay esperanza: “ElPozo, Movistar y Jimbee han mejorado mucho. Habrá que ver cómo funcionan las nuevas incorporaciones.” Y sí, aunque le gusta el nuevo sistema con dos torneos –Apertura y Clausura– reconoce las pérdidas: “La Copa del Rey era especial porque permitía a equipos aficionados soñar con grandes enfrentamientos. Ahora eso se complica.”
Con una risa cómplice ante nuestra pregunta sobre posibles sorpresas esta temporada, Antonio asegura: “Las sorpresas llegan cuando menos te lo esperas”. Y aunque O Parrulo sorprendió el año pasado, cada vez hay menos margen para lo inesperado.
A medida que avanza la conversación, nos cuenta sobre ciertos incidentes en verano donde algunos jugadores participaron en torneos no oficiales fuera del club. Su decisión fue firme: “Debían recibir una sanción fuerte; queremos ser un club respetado.” A pesar de no estar en Europa este año, rechaza cualquier presión externa: “Nosotros debemos estar siempre en las finales y ahí es donde empieza nuestro trabajo”. Es más claro aún cuando dice: “Preferiría jugar la Champions a ganar esta Supercopa” –una declaración audaz pero sincera.
Sobre mantener la base del equipo tras años complicados explica risueño: “Quizás porque no hicimos tan bien las cosas como otros años”, reflexiona mientras recuerda cómo él y José Tirado comprendieron la importancia de retener a sus mejores jugadores. La experiencia acumulada es vital para mejorar respecto a temporadas pasadas; ahora cuentan con un equipo más equilibrado.
Preguntándole sobre el estilo de juego anterior admite sin rodeos que hubo abuso del juego directo pero también destaca sus fortalezas: ser el equipo más goleador. Menciona nuevas incorporaciones como Dennis o Nunes como claves para diversificar su ataque.
Mientras concluimos nuestra charla, Antonio expresa ansias por ver regresar a Luan Muller al equipo; describe cómo su ausencia se sintió profundamente en competiciones pasadas. Con medio siglo por delante y casi diez años dirigiendo al Palma Futsal siente una mezcla de orgullo e incredulidad ante todo lo vivido hasta ahora.

