La temporada 2025/26 ya ha quedado atrás, y con ella, el Illes Balears Palma Futsal comienza a dar forma al futuro. En este punto, todos sabemos que lo más sensato sería conservar el núcleo de jugadores actuales para seguir construyendo sobre los logros obtenidos. Pero la realidad es que, tras una campaña llena de emociones y títulos peleados hasta el último suspiro, estamos ante una nueva reestructuración.
Mario Rivillos, cuya baja ya era un secreto a voces, no será el único en despedirse. Este martes se confirmó que Lin, con su experiencia acumulada durante 39 años, también dice adiós al club tras culminar su contrato. Cuando llegó a Palma, muchos esperábamos que su aportación fuera visible en la cancha; sin embargo, su verdadero legado ha sido mucho más profundo.
Un líder silencioso en el vestuario
A pesar de no brillar tanto como se esperaba en la pista, Lin se convirtió desde el primer día en una figura esencial dentro del vestuario. Era ese tipo de jugador que inspira solo con su presencia; un auténtico referente para los más jóvenes del equipo. Su papel como líder natural ayudó a mantener viva esa exigencia y espíritu competitivo tan característico del club.
La huella que deja Lin no solo se mide por estadísticas o goles marcados. Ha sido parte fundamental en la conquista de la Copa Intercontinental y ha llevado al equipo hasta las finales de competiciones tan prestigiosas como la UEFA Futsal Champions League o la Supercopa de España. Sin duda alguna, cierra su etapa en Palma habiendo dejado una marca imborrable.

