El Palma Futsal ha visto cómo se le escapaba la oportunidad de alzar la Champions, esa que podría haber sido su cuarta consecutiva. En un partido donde el Sporting de Portugal se impuso por 2-0, Antonio Vadillo, el técnico del equipo, no pudo ocultar su desazón. «Es un momento triste para nosotros», confesaba con sinceridad, porque a nadie le gusta perder, y mucho menos en una final.
A pesar del golpe, Vadillo no tiene más que palabras de agradecimiento para sus jugadores. «Han hecho un gran trabajo», aseguraba, reconociendo su esfuerzo no solo en esta final sino en toda la competición. Sin embargo, el encuentro se definió por pequeños detalles: dos goles que acabaron decantando la balanza en contra del Palma. «Hemos tenido momentos muy buenos», continuó el entrenador, reflejando cómo dominaron partes del juego pero lamentando que los rivales supieron aprovechar sus oportunidades y eso resultó crucial.
Un agradecimiento sincero a la afición
No quiso dejar pasar la ocasión para reconocer a los aficionados que les han respaldado en cada paso del camino. «Sentimos su calor, tanto los que estaban en Pésaro como aquellos que nos apoyaron desde casa», expresó Vadillo con emoción. Es evidente que esa conexión es vital para ellos.
Mirando hacia adelante, ya piensa en lo que vendrá. Para volver a soñar con otra Champions hay que enfocarse ahora en la liga y llegar lo más lejos posible: «La clave es alcanzar la final de la competición liguera», reflexionó sobre cómo desbloquearían una plaza tras perder el trono europeo. Así las cosas, aunque hoy haya tristeza en sus corazones, también hay esperanza y un firme propósito de regresar más fuertes.

