La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el mundo de la vela en Baleares. Nos hemos quedado sin uno de los grandes, Rafel Torrent Llopis, quien a sus 86 años nos dejó una herencia de dedicación y pasión por este deporte. Desde el Club Náutic de Ciutadella, donde volcó más de siete décadas de su vida, se siente la pérdida como un golpe al corazón. No es para menos; Rafel fue una figura respetada y querida por todos.
Un legado imborrable
Durante su trayectoria, Torrent no solo brilló como deportista, sino que también dejó huella en la política y el ámbito asociativo. Su paso como vicepresidente de la Federación Balear de Vela durante 24 años es solo una muestra del compromiso que tuvo con el mar y sus gentes. Además, su implicación en otras entidades, como el Cercle d’Economia de Menorca o la Asociación de Clubes Náuticos, habla a las claras de su dedicación incansable.
Las reacciones no se han hecho esperar: clubes como el Marítimo de Mahón lo recuerdan con cariño por su calidad humana y profesional. Muchos regatistas jóvenes tuvieron la suerte de aprender junto a él, guiados por su experiencia y sabiduría. La comunidad está triste, sí; pero también agradecida por todo lo que hizo en favor del deporte que tanto amaba.

