El pasado sábado, el ciclismo balear vivió un momento agridulce que quedará grabado en la memoria de todos. Enric Mas se alzó como nuevo líder de La Vuelta a España, pero no sin antes presenciar un dramático accidente que dejó a todos en shock: la caída del esloveno Tadej Pogacar, hasta entonces el rey indiscutible de la carrera. Este incidente obligó a Pogacar a abandonar, dejando una atmósfera de consternación en el ambiente. En un gesto digno de admiración, Mas, líder del Movistar Team, decidió no enfundarse el maillot rojo en el podio como muestra de respeto hacia su rival caído.
La historia se repite con Enric Mas
A pesar del trago amargo que supuso ese momento, lo cierto es que Enric ya forma parte de la historia. Su nombre resuena junto al de otros tres ilustres ciclistas mallorquines que han dejado huella en este deporte. Para recordar esos tiempos gloriosos hay que viajar atrás y encontrarse con las legendarias bicicletas y caminos polvorientos que marcaron la época dorada del ciclismo isleño.
Antoni Karmany: Fue el pionero que abrió camino en 1959, llevándose el maillot amarillo durante seis días consecutivos gracias a su talento como escalador. Un año después, Gabriel Mas, otro balear ilustre, se subió al tren del éxito en Gijón tras una anécdota memorable donde sus compañeros le gritaron para que frenara mientras él tiraba hacia adelante.
Sorprendentemente, 66 años después volvemos a ver cómo Mallorca brilla en lo más alto de esta competición. Enric Mas ha tomado las riendas con madurez y determinación. Aunque no tiene parentesco directo con Gabriel Mas, sin duda honra su legado con cada pedalada. Ahora le toca defender ese maillot rojo mientras mira hacia adelante y sueña con dejar una nueva marca en la historia del ciclismo balear.

