La pasión por el piragüismo se desbordó este fin de semana en el campeonato de España de sprint olímpico, donde dos nombres resonaron con fuerza: Joan Antoni Moreno y Álex Graneri. Estos palistas mallorquines no solo compiten; ellos luchan, sudan y entregan su alma en cada remada. En la categoría del C1 500, Joan, tras meses lidiando con lesiones, regresó a la piragua como si nunca hubiera estado ausente. Con un tiempo impresionante de 38,51 segundos, demostró que su espíritu competitivo sigue intacto, dejando atrás a rivales como Fernando Busto y Lluc Serramitjana.
Un regreso triunfal lleno de ambiciones
A pesar de que las competiciones internacionales parecen estar fuera de su alcance para este 2026, Joan tiene una meta clara: volver a meterse en la lucha por un lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Para ello, busca compañero para preparar el C2 500. Su determinación es palpable y contagiosa.
Por otro lado, Álex Graneri, quien también dejó huella en el K1 500 con un tiempo asombroso de 1:37,08, se mostró imbatible ante sus contrincantes. Gonzalo Gramados y Adrián del Río tuvieron que conformarse con la plata y el bronce respectivamente; a Álex simplemente no le pudieron seguir el ritmo. Aunque en la prueba del K1 200 tuvo que ceder ante Carlos Arévalo, quedándose con un tercer puesto detrás de Garrote. Sin embargo, eso no empañó su brillante actuación.
Así es como nuestros palistas locales no solo compiten; ellos nos inspiran a soñar más allá del horizonte. ¡Qué gran espectáculo nos regalan!

