El hipódromo de Son Pardo, ese lugar emblemático que ha visto tantas carreras y alegrías, se prepara para un cambio que muchos ven como una bocanada de aire fresco. Desde el Instituto del Deporte Hípico de Mallorca (IEHM), bajo el ala del Consell de Mallorca, han comenzado a preparar una renovación integral que llevaba tiempo pidiéndose a gritos. ¡Y es que ya eran más de 25 años sin tocar nada!
A partir del 19 de junio, después de la última carrera programada, las puertas del hipódromo se cerrarán durante dos meses. El objetivo es claro: hacer espacio para unas obras que prometen modernizar por completo las pistas y mejorar la experiencia tanto para los jinetes como para los caballos.
Un paso adelante por el deporte hípico
En palabras del presidente del Consell, Llorenç Galmés, esta actuación no es solo una mejora; es “un paso muy importante” hacia un futuro donde las infraestructuras hípicas estén a la altura. Y no le falta razón. La renovación permitirá condiciones óptimas no solo para competir, sino también para entrenar, convirtiendo a Son Pardo en el referente que siempre debió ser.
Por su parte, Pedro Bestard, consejero de Medio Ambiente y Deportes, ha sido claro: “Cumplimos con un compromiso histórico”. Las instalaciones necesitan este impulso y lo saben bien todos aquellos involucrados en el sector. Durante estos meses de cierre, las competiciones se trasladarán al Hipódromo de Manacor, asegurando así que el trote no se detenga.
A medida que avanzan las obras durante julio y agosto, estamos seguros de que volveremos a ver Son Pardo renovado y listo para brillar como nunca antes. Después de tanto tiempo esperando, esta reforma será clave para garantizar un futuro lleno de emoción y grandes carreras en nuestra querida Mallorca.

