En un momento donde el deporte se ha vuelto esencial para nuestra comunidad, un reciente informe elaborado por el Govern y la Universitat de les Illes Balears (UIB) nos lanza una advertencia clara: estamos ante una saturación alarmante de nuestras instalaciones deportivas. Este estudio, que forma parte del desarrollo del Plan Director de Instalaciones Deportivas, revela las realidades crudas que enfrentan nuestros municipios.
La presentación de los resultados fue realizada por el conseller de Turisme, Jaume Bauzá, quien no dudó en señalar que la situación es crítica. Se han analizado más de 600 instalaciones y se ha podido ver cómo durante las tardes, especialmente entre las 16:00 y las 23:00, los pabellones y campos están repletos. Pero ¿qué ocurre durante las mañanas? La respuesta es desgarradora: una infrautilización considerable.
Una radiografía necesaria
Este informe no solo cuenta usuarios; ofrece una visión completa sobre cómo se utilizan estos espacios en función de su ubicación y horarios. Se trata de un diagnóstico necesario que debería servirnos como guía para optimizar nuestros recursos deportivos en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Por ejemplo, Sant Antoni de Portmany se destaca con un abrumador 300% de actividad en pabellones y hasta un 470% en campos de fútbol 11.
No podemos ignorar la realidad: mientras algunos lugares luchan por encontrar espacio para entrenar o jugar, otros permanecen vacíos y sin uso. Esto no es solo un problema logístico; afecta a nuestros jóvenes deportistas y a toda la comunidad.
A medida que miramos hacia el futuro con este Plan Director, se plantean estrategias como optimizar lo existente antes de pensar en nuevas inversiones o crear mancomunaciones entre municipios para evitar duplicidades. Además, surge la propuesta de establecer un Observatorio de la Actividad Física, algo fundamental para adaptar nuestras políticas deportivas a las verdaderas necesidades sociales.
Es hora de que todos nos involucremos en esta discusión. Las instalaciones son vitales para el desarrollo deportivo pero también social. ¡Hagamos que cada rincón cuente!

