En una tarde mágica en Barcelona, Alan Ferreira no solo se colgó la medalla de campeón de Europa, sino que también puso a Mallorca en el mapa del Jiu-Jitsu. Este sábado, el luchador hispano-brasileño subió al podio y con su victoria, demostró que su dedicación y esfuerzo tienen recompensa. Un mes inolvidable para él, que ya había sumado a su palmarés el campeonato de España antes de conquistar Europa.
La ruta hacia la gloria
Ferreira llegó a la final tras batir a rivales de gran calibre: primero se deshizo del caboverdiano Yanick Benros De Melo en cuartos y luego superó al polaco Marcin Piotr Klonowski en semifinales. ¡Menuda hazaña! En la final se enfrentó al italiano Bruno Ivan Tomasetti, un duelo que mantuvo a todos con el corazón en un puño hasta que logró alzarse con el triunfo.
Con una sonrisa radiante, Alan agradeció emocionado a quienes le han apoyado: «Quiero agradecer a mi mujer Katie, Tattoo Nation, a Lázaro Lucio y a mis alumnos del gimnasio Shinkai». Su espíritu humilde lo hace aún más grande. Ahora mira hacia adelante con ambición; el mundial de Las Vegas está llamando y él está decidido a escuchar esa llamada. «Ahora descansaré, pero dentro de nada empezaré con la preparación para el mundial», confesó, dejando claro que su historia apenas comienza.

