Miguel Indurain, ese nombre que evoca grandes gestas en el ciclismo, está de vuelta. Posando con su carisma habitual en el hito 312 de la Playa de Muro, este navarro de Villava (Navarra) no ha perdido un ápice de su magnetismo. Todos quieren una selfie con él. Este cinco veces ganador del Tour de Francia y campeón olímpico nos regala sus reflexiones antes de la Mallorca 312 OK Mobility que se celebra el próximo sábado, 25 de abril. Y lo mejor es que rodará junto a sus hijos, Miguel y Jon.
Un giro lleno de esperanza
Indurain habla con optimismo sobre Enric Mas y su debut en el Giro de Italia que se aproxima. «Ha estado mucho tiempo parado y es complicado volver, pero confío en que le irá bien. Va sin presión y eso es clave porque el Giro es largo», asegura con esa voz firme que tanto lo caracteriza. Sin embargo, cuando se menciona a Tadej Pogacar, la historia cambia: «¿Qué te voy a decir? Pero ya hay rivales complicados», afirma con un guiño cómplice al recordar cómo Wout van Aert le arrebató una victoria al campeón del mundo en la pasada París-Roubaix.
A punto de participar nuevamente en la Mallorca 312, Indurain confiesa estar «ilusionado» aunque aún no sabe qué recorrido elegirá. «Todo depende del día: cómo esté yo y cómo esté el tiempo», dice mientras comparte su fórmula infalible para afrontar esta dura prueba: buena preparación y no experimentar demasiado con la comida. «Come lo habitual y descansa bien; eso funciona», añade con esa sabiduría adquirida tras años pedaleando por las carreteras del mundo.
A pesar del reconocimiento constante por su increíble trayectoria, lleva la fama con naturalidad: «La gente suele pedir fotos los días previos; es una forma bonita de agradecerles por seguirme». Aunque reconoce que durante la carrera las cosas cambian: «Ese día todos están más enfocados en pedalear». Pero lo cierto es que reencontrarse con viejos amigos como Kelly o Contador siempre provoca sonrisas. La magnitud de eventos como la Mallorca 312, con más de 8.000 participantes, hace brillar aún más a esta isla maravillosa para los amantes del ciclismo.

