Toni Brunet, ese ciclista entrañable que siempre sonreía al recibir a sus amigos, ha dejado un vacío inmenso en la gran familia del cicloturismo de Mallorca. Su partida repentina ha conmocionado no solo a los apasionados de las dos ruedas, sino también a sus compañeros taxistas, quienes lo apreciaban profundamente. A sus 83 años, Toni era conocido como ‘En Dentetes’, un apodo cariñoso que reflejaba su carácter discreto y amable.
Un accidente trágico
Este sábado, mientras pedaleaba por la carretera que conecta Inca y Mancor, la tragedia golpeó cuando una furgoneta lo atropelló. Fue un momento desgarrador para todos aquellos que compartieron con él jornadas interminables de rutas y risas. Aunque pasaba desapercibido entre el grupo, siempre encontraba tiempo para disfrutar de un café con sus amigos después de cada salida. Era habitual verle rodar en solitario si no podía seguir el ritmo, pero jamás dejaba de ser parte del equipo.
Las carreteras de Mallorca quedan huérfanas sin su presencia amable y generosa. Sus compañeros lloran hoy la pérdida de un ser querido que supo hacer comunidad en cada pedalada. En medio del dolor, queda una lección: Toni nos enseñó que lo importante es disfrutar del camino junto a quienes apreciamos.

