En un giro inesperado que ha dejado a todos con la boca abierta, la decimosexta etapa de La Vuelta, que se extendía entre Poio y MosCastro de Herville, no terminó como se esperaba. Con 167,9 kilómetros por delante, los organizadores anunciaron que el recorrido tuvo que ser recortado tras nuevas protestas a favor del pueblo palestino. «Debido a una protesta que está bloqueando la carrera, el ganador de etapa y los tiempos para la clasificación general se decidirán a 8 kilómetros para la línea de meta», comunicaron desde Radio Vuelta.
Un boicot sorprendente
La situación fue digna de una película. En medio de las tensiones, varios manifestantes decidieron tirar un árbol en plena carretera como barricada. La escena fue surrealista: un pelotón de ciclistas frenó en seco ante este obstáculo inesperado. Las imágenes compartidas en redes sociales muestran perfectamente el caos que reinó durante esos momentos críticos. Afortunadamente, los responsables fueron detenidos.
Ciclistas como Mikel Landa, del equipo Soudal QuickStep, y Egan Bernal, de Ineos Grenadiers, se vieron obligados a reajustar sus estrategias ante esta alteración forzada. Finalmente, Bernal logró cruzar la meta primero, aunque bajo circunstancias muy diferentes a las habituales.
Parece que este año La Vuelta no deja de darnos sorpresas… ¡y no precisamente buenas! ¿Qué más nos esperan en esta edición marcada por los incidentes? Solo el tiempo lo dirá.

