Stephanie Vaquer está que no se lo cree. En una noche mágica en la ciudad que nunca duerme, la luchadora chilena ha hecho historia al proclamarse doble campeona de NXT en un evento que muchos recordarán como épico. Su enfrentamiento con Giulia, otra de las grandes promesas del cuadrilátero, era uno de esos duelos que prometían emoción a raudales, y vaya si lo cumplieron.
Desde el primer momento, quedó claro que este combate no iba a ser un paseo. Ambas luchadoras demostraron su valía y no estaban dispuestas a regalar nada. Giulia, con sus movimientos ágiles y precisos, puso contra las cuerdas a Vaquer, pero esta última respondió con una intensidad arrolladora. Cada llave y cada lance eran recibidos por los gritos de un público entregado.
Una Proeza Sin Precedentes
Después de un intercambio feroz que mantuvo a todos al borde del asiento, ¡bam! Stephanie logró cerrar el combate con una serie de movimientos finales devastadores. Con eso no solo se llevó el NXT Women’s Championship, sino también el NXT Women’s North American Championship. Todo el oro para ella, una muestra más de que ha llegado para quedarse.
La ovación del público neoyorquino fue ensordecedora cuando levantó los brazos en señal de victoria. Este triunfo es mucho más que un logro personal; es una celebración del talento chileno en la lucha libre profesional. Al alzar esos dos cinturones, se une a leyendas como Alejandro Sáez y Katrina Cortez, quienes han llevado el nombre de Chile a lo más alto.
A pesar del éxito cosechado, Stephanie sigue siendo consciente de su camino por recorrer. En recientes entrevistas ha mencionado cómo le ofrecieron ya formar parte del roster principal de WWE en Smackdown o Raw. Pero ella prefiere cimentar sus inicios en NXT para perfeccionar su inglés y mejorar sus habilidades interpretativas mientras despliega su impresionante talento atlético en el ring.