Este sábado, el Club Voley Palma vivió un momento duro en Son Moix. La tristeza se palpaba en el ambiente cuando el equipo local perdió contra el Instercap Asisa Tarragona SPSP, un rival directo que marcaba la línea entre quedarse o descender. El resultado fue contundente: un 0-3 que dejó claro que este año no ha sido fácil para los nuestros.
Un partido lleno de altibajos
Los jugadores del Voley Palma comenzaron con fuerza, como si quisieran demostrar que aún tenían algo que decir. Con un Sergio Amador inspirado, lograron arrancar con un impresionante 6-1 inicial. Pero esa ventaja duró poco; el técnico del equipo catalán pidió tiempo muerto y su estrategia empezó a dar frutos. Tarragona, aunque al principio parecía desconectado, logró acercarse en el marcador (19-18) y encadenó un final de set frenético que acabó llevándose por 24-26.
En el segundo set, la historia se repitió: otro comienzo prometedor para los mallorquines (6-1), pero esta vez la reacción de los visitantes fue rápida y efectiva. Al final, se llevaron ese parcial por 18-25, dejando a los locales con una sensación de frustración palpable.
Ya en el tercer set, las esperanzas parecían desvanecerse cuando Tarragona tomó la delantera nuevamente (3-6). Pero no todo estaba perdido; el Voley Palma luchó hasta empatar a 23 puntos. Sin embargo, los catalanes demostraron su experiencia y cerraron el encuentro por 23-25.
Con esta derrota sellada matemáticamente, el descenso a Superliga 2 es una realidad dura de asimilar para un equipo que ha peleado hasta el final pero que no encontró su mejor versión esta temporada. Queda mucho por reflexionar sobre lo sucedido y esperar mejores días en la próxima campaña.