En el GP de Bahréin, Carlos Sainz no podía ocultar su satisfacción tras una calificación que le sorprendió a él mismo. «Nunca pensé que podría salir 13º en la parrilla, especialmente después de un fin de semana donde estábamos detrás con los Cadillac», confesaba el piloto mientras reflexionaba sobre su desempeño.
Un fin de semana complicado pero prometedor
Las sensaciones fueron buenas, aunque el circuito aerodinámico puso a prueba las limitaciones del coche, incluso con las mejoras traídas desde Bakú. «Hemos estado luchando todo el fin de semana solo para ser más rápidos que Cadillac, así que colarnos en la Q2 y salir 13º es un gran logro», afirmaba Sainz ante las cámaras de DAZN F1.
A pesar de los desafíos, Sainz se mostró optimista: «Al final… pico y pala. He encontrado un reglaje diferente aquí que me ha dado algo de tiempo en qualy. Estar tres, cuatro o cinco posiciones por delante de lo esperado es motivo para estar contento». Con la mirada puesta en el futuro, reconocía que aún hay trabajo por hacer: «Lo único que falta es carga aerodinámica; eso nos penaliza en circuitos como este. Pero tengo fe en que mejoraremos el próximo año».
Carlos también dejó claro que había guardado recursos para la carrera: «Hemos conservado algunas gomas para tener flexibilidad mañana. Necesitamos esperar a ver qué pasa y confiar en que otros puedan fallar si queremos puntuar».

