El día de hoy ha sido una auténtica montaña rusa para Álex Palou. En el Gran Premio de Washington, el piloto español vivió un verdadero caos que le dejó un sabor amargo. «Se nos ha acumulado todo en la carrera de hoy», confesó tras cruzar la meta en una decepcionante vigésima posición.
Una jornada para olvidar
La carrera comenzó con mal pie cuando Palou, buscando su ansiada victoria, chocó accidentalmente con un neumático de Mick Schumacher durante su primera parada. La mala suerte no se detuvo ahí; los mecánicos cometieron un error al no fijar correctamente una de las ruedas en su segunda parada. Y como si fuera poco, acabó tocando el muro, rompiendo uno de los brazos de convergencia del Ganassi 10. De ser un contendiente por el título, ahora veía cómo su ventaja se reducía drásticamente de 133 a 91 puntos.
«Ha sido una pena porque quería ganar aquí, pero prefiero tener todos los problemas en esta carrera que repartirlos a lo largo de varias», lamentó Palou con resignación. No obstante, el catalán sabe que esto es parte del juego y se prepara para lo que viene. En Milwaukee tiene la oportunidad de asegurar su quinto título si logra mantener una diferencia suficiente sobre Kirkwood.
A pesar del desastre en Washington, Palou mantiene la cabeza alta: «Duele más por el resultado que por el campeonato. La diferencia de puntos me da cierto margen para días como este. Ahora hay que centrarse y darlo todo en Milwaukee». Con ese espíritu competitivo y ganas renovadas, Palou espera salir victorioso y dejar atrás esta jornada llena de contratiempos.

