El Gran Premio de Nashville, que prometía ser uno de los grandes momentos de la temporada 2026 de IndyCar, se ha visto obligado a posponerse. La lluvia, implacable y traicionera, ha decidido hacer su aparición justo cuando todo estaba listo para que comenzara la fiesta del motor. Originalmente programado para la madrugada del domingo tras la final de la Copa del Mundo (un evento que celebramos con emoción tras el triunfo de España), ahora tendremos que esperar hasta mañana, lunes, a las 21:00 horas para disfrutarlo.
Tormentas y más tormentas
Las tormentas han sido una constante esta noche en Tennessee. Con un horario ya alterado por la prórroga del partido y la ceremonia de entrega del trofeo mundialista, los organizadores intentaban mantener el entusiasmo entre los aficionados. Sin embargo, cada vez que parecía que todo estaba listo para arrancar, otra tormenta volvía a caer sobre el circuito. Imaginaos: mientras España levantaba su trofeo, el Superspeedway estaba siendo desalojado por precaución ante las inclemencias meteorológicas.
A pesar de los esfuerzos desesperados por secar la pista y prepararla para la carrera, un último chaparrón a eso de las 3:00 AM hora española terminó por sellar el destino del evento. Ahora será Palou quien salte al asfalto desde un cuarto puesto en busca de defender esos valiosos 56 puntos que tiene sobre Kirkwood, quien parte desde la pole. La espera se hace larga, pero quienes amamos este deporte sabemos que valdrá la pena cada minuto extra.
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