La comunidad de la Fórmula E se encuentra en estado de shock tras la repentina muerte de Cyril Blais, el jefe del equipo Citroën. Este ingeniero francés había asumido las riendas de su nuevo proyecto apenas esta temporada, tomando el relevo del antiguo equipo Maserati. En poco tiempo, demostró su valía al llevar a uno de sus pilotos, Nick Cassidy, a conseguir la primera victoria para Citroën en el E-Prix de México.
Un legado que deja huella
La tristeza es palpable entre quienes conocían a Cyril. Jeff Dodds, CEO del campeonato, lo expresa claramente: «Estamos consternados por la pérdida de nuestro amigo Cyril. Nuestros pensamientos están ahora con su familia y todos los que le conocieron». Las palabras resuenan fuerte; no solo se va un gran profesional, sino también una persona entrañable.
Xavier Chardon, máximo ejecutivo de Citroën, también ha dejado claro el impacto que tuvo Blais en la marca: «Cyril jugó un papel principal en nuestro programa desde el inicio». Su partida deja un vacío enorme no solo para su familia y amigos cercanos, sino para toda una comunidad que lo vio luchar y brillar en cada carrera.
Este fin de semana se llevará a cabo el E-Prix de Tokio, donde sin duda será homenajeado como se merece. La Fórmula E sabe que perder a alguien como Cyril es una tragedia inmensa; su pasión y dedicación seguirán presentes en cada curva y recta del circuito.

