El Gran Premio de Hungría ha sido testigo de un espectáculo increíble, donde Marc Márquez ha dejado claro que sigue siendo el rey del asfalto. Con una sonrisa dibujada en su rostro, el piloto de Cervera ha conseguido igualar el récord de victorias en los Sprint que poseía Jorge Martín, sumando así su victoria número 18 en este formato. Y no solo eso, también se acerca un poco más al líder del campeonato, Marco Bezzecchi.
Un sábado para recordar
Márquez llegaba a Balaton Park con ganas. Después de unas semanas complicadas por problemas físicos, se le veía mucho más recuperado. Y vaya si lo notamos: ¡el ’93’ marcó su pole número 76, convirtiéndose en el primer piloto de la historia en alcanzar esa cifra! ¿Se imaginan? Superando a leyendas como Mick Doohan y Jorge Lorenzo.
Pero lo mejor estaba por llegar. En el Sprint, Márquez no dejó lugar a dudas. Desde el primer giro tomó la delantera y no miró atrás. Aunque muchos esperábamos una lucha más reñida con Pedro Acosta, lo cierto es que el leridano voló solo hacia la victoria. Rodando con astucia para cuidar sus neumáticos y su salud tras las recientes cirugías, consiguió una ventaja considerable que le permitió disfrutar cada curva.
No podemos olvidar que este triunfo es un soplo de esperanza para él; aunque la cantidad de puntos en juego no sea comparable a los domingos, estar entre los primeros siempre da moral. Ahora mismo ocupa la séptima posición en la general con 83 puntos, mientras Bezzecchi mantiene una clara ventaja con 180 tras un sólido tercer puesto este fin de semana.
Aún queda carrera mañana y si Marc logra sumar otros 37 puntos podría abrirse un nuevo capítulo en esta temporada llena de sorpresas. Sin duda, todos estaremos atentos para ver si este es el inicio de algo grande.

