Las 6 Horas de Spa se han convertido en un escenario donde todo puede pasar. Con la bandera verde lista para ondear mañana a las 14:00 horas, hemos visto cómo el mundo del automovilismo da giros inesperados. La clasificación nos ha dejado boquiabiertos: Peugeot se cuela en la pole position, una hazaña que no lograban desde su regreso al WEC. Pero, ¿qué ha pasado con los gigantes? Los campeones de Ferrari y los líderes de Toyota están lejos de su mejor forma.
Una parrilla de salida llena de sorpresas
El Ferrari #50 de Miguel Molina ha logrado mantener algo de dignidad al clasificarse octavo, pero eso no es suficiente para lo que esperábamos ver del equipo italiano. Mientras tanto, el Toyota líder del Mundial partirá desde la 16ª posición, un golpe durísimo para sus aspiraciones. El #94 de Peugeot, con Jakobsen al volante, se posiciona en la primera fila junto a Cadillac; mientras que Aston Martin también brilla con su #009 saliendo sexto.
¿Y qué hay del resto? Los dos Alpine han dejado claro que tienen potencial, ocupando el tercer y cuarto lugar en una parrilla que parece más un rompecabezas que una clasificación normal. Es evidente que esto promete ser una carrera llena de emoción y sorpresas.
No obstante, lo más alarmante llega cuando miramos hacia atrás en la parrilla y encontramos a los grandes favoritos tambaleándose. El primer Ferrari aparece escondido entre BMWs y otros coches que no estaban ni cerca del radar. En resumen, este es un verdadero caos ordenado donde algunos brillan y otros parecen perderse por el camino.
Mañana veremos si los titanes pueden recuperarse durante la carrera o si tendremos un nuevo capítulo en esta novela llena de adrenalina llamada WEC.

