La salida de Adrian Newey de Red Bull Racing ha marcado un antes y un después en el mundo de la Fórmula 1. Este ingeniero, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos, decidió dejar atrás los éxitos acumulados con la escudería para embarcarse en una nueva aventura con Aston Martin. Sin embargo, lo que realmente ha llamado la atención son sus palabras sobre Red Bull, donde dejó caer que había visto cosas preocupantes en su equipo.
Criticas directas y reflexiones
En una entrevista con Auto Motor und Sport, Newey no se guardó nada: «El Red Bull se volvió más difícil de conducir a partir del final de 2023». Y vaya si es cierto, porque hasta entonces el coche parecía imbatible. Pero algo cambió. El ingeniero británico insinuó que el éxito había hecho que en Milton Keynes perdieran el norte, centrándose más en las victorias que en los detalles técnicos. Tras estas declaraciones, Pierre Waché, uno de los responsables actuales del equipo, salió al paso defendiendo su trabajo. Aunque ya había mostrado cierta calma cuando otros equipos empezaron a superar a Red Bull durante la temporada pasada, ahora está decidido a mostrar que hay motivos para confiar aún en ellos.
Waché argumentó: «Un equipo solo puede ser bueno cuando hay dudas» y explicó cómo las dificultades pueden servir como lecciones valiosas para crecer y mejorar. Se siente optimista ante lo que viene y asegura que aprender de los errores es clave para volver a ser competitivos.
A medida que se acerca el inicio de la nueva temporada, nos queda por ver si estas enseñanzas darán sus frutos o si simplemente serán palabras vacías. Lo cierto es que Adrian Newey comenzará su nuevo capítulo con Aston Martin pronto, dejando atrás un legado difícil de igualar.