El ambiente en Mestalla es tenso y Javier Aguirre lo sabe. El técnico mexicano llegó a la sala de prensa con el semblante serio, consciente de que su equipo aún no ha logrado saborear la victoria como local esta temporada. Con tres partidos disputados en casa y sin conseguir un solo triunfo, la situación se vuelve cada vez más preocupante.
Un mensaje claro a la afición
‘Mestalla merece otra despedida’, afirmó Aguirre, dejando claro que el camino hacia la redención no se logra solo con fichajes. La afición está ahí, apoyando al equipo con fervor, pero él siente que hay mucho por hacer. ‘Sí lo noto’, comentó sobre el apoyo del público. ‘La gente confía en mí y eso es fundamental’. Sin embargo, los resultados no llegan y eso pesa.
Aguirre reflexiona sobre las dos derrotas en casa: “Duelen mucho porque fueron evitables”, dijo con frustración. Y aunque reconoce el esfuerzo de sus jugadores, también es sincero: “Estamos en deuda”. La conexión emocional entre el equipo y la afición existe, pero aún falta esa chispa que les haga salir del descenso.
En un tono más crítico hacia su propia plantilla, admitió que han sido superados por sus rivales: “No hemos sido capaces de revertir la situación”, subrayó. Con una mezcla de determinación y desánimo, reconoció que hay que atreverse a más para cambiar el rumbo.
Aguirre también hizo hincapié en la necesidad de entender lo ocurrido al descanso del último partido: “No tengo ni idea de qué pasó”, confesó sobre una tangana inesperada. Las emociones están a flor de piel y los nervios son palpables.
A pesar de todo esto, Aguirre se mantiene firme ante los retos. Reconoce las carencias del equipo pero confía en un cambio si trabajan juntos. Al final del día, todos queremos ver a nuestro Valencia brillar nuevamente en Mestalla.

