El pasado encuentro ante el Alavés nos dejó a todos con el corazón en un puño. Radu, el portero del Celta, se lució con una actuación digna de recordar, haciendo paradas que bien podrían ser catalogadas como milagrosas. ¿Y qué tal si les cuento cómo celebró la victoria?
Celta 2-1 Alavés. Sí, lo leyeron bien. Pero no fue un triunfo fácil. Antes de que sonara el pitido final, todos estábamos mordiéndonos las uñas. Radu comentó tras el partido: “Hemos sufrido hasta el final, pero los tres puntos se han quedado en casa, que era fundamental”. Y así es, en el fútbol nunca hay nada seguro.
La evolución del equipo
Poco a poco, Radu va sintiendo que este equipo está tomando forma. “He visto al equipo muy bien”, dijo entusiasmado. El meta rumano cree que hay que encontrar ese equilibrio tan deseado y retomar la energía del segundo tiempo para seguir sumando victorias y puntos.
Ahora toca pasar página y mirar hacia adelante. “Cada partido hay que afrontarlo con ganas y calma”, insiste Radu, subrayando la importancia de disfrutar del juego porque al final eso es lo que realmente cuenta: “Debemos sentirnos libres mentalmente para conseguir resultados”.
No podemos olvidar a nuestra afición; su apoyo incondicional es vital para ellos. A fin de cuentas, este camino lo recorremos juntos.

