En Mendizorroza, el ambiente se ha llenado de inquietud tras la reciente noticia sobre Quique Sánchez Flores. El técnico del Deportivo Alavés, que ya venía lidiando con ciertas complicaciones en su rodilla, ha sido operado para reparar esas molestias. La noticia llegó como un jarro de agua fría; no se trata de un jugador, sino del hombre que dirige desde el banquillo.
A sus 61 años, Quique atraviesa una racha complicada con el equipo: dos derrotas y un empate en los últimos tres partidos no son precisamente lo que uno esperaría en este momento. Y ahora, justo antes del crucial encuentro contra el Atlético de Madrid este sábado, nos encontramos con esta situación.
Operación exitosa y esperanza en la recuperación
El club ha comunicado que la operación fue llevada a cabo por los doctores Manuel Leyes y César Flores sin contratiempos y que Quique evoluciona favorablemente. ¿Y qué significa esto para nosotros? Que aunque estará recuperándose, se espera que continúe al mando del primer equipo durante este proceso. Eso sí, siempre con la mirada puesta en ese próximo partido clave.
No es fácil ser entrenador cuando las cosas no van como uno desea. Pero aquí estamos, apoyando a Quique mientras intenta enderezar el rumbo del Alavés. Su presencia es fundamental; esperamos verlo de nuevo en el campo pronto porque todos sabemos lo que significa para este equipo.

