En un duelo cargado de emoción y tensión, la UD Ibiza se llevó una sorprendente victoria en su visita al Villarreal B, marcando el primer tropiezo del filial amarillo en esta temporada. Fue Pedro Ortiz quien, con apenas ocho minutos sobre el césped, sentenció el partido con un gol que dejó a los locales con la miel en los labios.
Un partido lleno de emociones
El encuentro, disputado este domingo bajo un sol radiante, se convirtió rápidamente en un tira y afloja entre ambos equipos. Con una posesión ligeramente favorable para los celestes (55%), fue el Villarreal B quien mostró más ambición en ataque, disparando 13 veces frente a las 12 del Ibiza. Pero como suele pasar en el fútbol, lo que cuenta son los goles, y aquí fue donde el equipo local falló estrepitosamente.
La historia cambió por completo en el minuto 76 cuando un posible penalti a favor del Villarreal fue anulado tras revisión del VAR. A solo cinco minutos de finalizar el encuentro, Pedro Ortiz aprovechó su oportunidad y remató a puerta para dar la victoria a su equipo. El guardameta del Ibiza también tuvo su momento de gloria: Andrés Prieto realizó dos paradas clave que mantuvieron intacta su portería y evitaron cualquier reacción local.
Pese a tener jugadores destacados como Nizar El Jmili o Albert García, quienes hicieron todo lo posible por marcar la diferencia, la puntería les falló. La frustración era palpable al ver cómo sus esfuerzos no se traducían en goles. En cambio, el Ibiza salió reforzado con esta victoria que le permite escalar posiciones en la clasificación.
Así es como se escribe una historia de fútbol: un gol desde el banquillo y una defensa sólida pueden cambiarlo todo. La UD Ibiza logró lo que muchos creían imposible al llevarse tres puntos de oro del Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza.

