En una noche mágica en la Champions League femenina, el Barcelona ha dejado claro que este año van a por todas. Con un contundente 0-6 frente a la Roma, las azulgranas demostraron su poderío en el Stadio Tre Fontane. Los goles fueron obra de Graham (2), Pina (2), Pajor y un autogol de Oladipo que selló una victoria aplastante.
Desde el primer pitido del árbitro, las chicas de Caro tomaron el control del juego. Se notaba que tenían ganas de hacer daño, mientras la Roma intentaba contenerse en bloque, esperando alguna oportunidad para salir al contraataque. Sin embargo, el Barcelona fue paciente, moviendo el balón como si estuvieran jugando a un videojuego y creando ocasiones sin cesar.
Una exhibición de fútbol ofensivo
La primera gran ocasión llegó pronto cuando Brugts remató un pase desde la derecha de Graham. Pero sería la propia noruega quien abriría el marcador con una jugada espectacular: se hizo con el balón en tres cuartos del campo, esquivó rivales y definió cuando pisó área rival como si estuviera en otra dimensión.
Con ese primer gol, se sentía que era cuestión de tiempo para que llegaran más. Brugts estuvo cerca de marcar nuevamente; su disparo rozó el poste y Schertenleib tuvo otra opción clara tras un córner que acabó impactando con fuerza contra la portera local. Así llegó el segundo tanto antes del descanso: una jugada entre Pina y Graham terminó en desgracia para Oladipo, quien metió la pelota en su propia red.
A pesar de algunos intentos lejanos por parte de Giugliano, la Roma no pudo hacer mucho más. Al reanudarse la segunda parte, el Barcelona se desató aún más. Pina comenzó a aumentar la cuenta con otro golazo tras recibir un pase perfecto de Pajor y superar a su marcadora antes de batir a Baldi.
No pasó mucho tiempo antes de que Graham volviera a aparecer para anotar con una picadita llena de clase después de recibir un buen balón filtrado por Serrajordi. Y no contentas con esto, las visitantes continuaron atacando: Pina hizo su doblete lanzando un potente tiro desde fuera del área que sorprendió nuevamente a Baldi.
Pajon cerró esta fiesta goleadora al culminar una brillante jugada colectiva donde Guijarro asistió con precisión y Van Asten participó también al ponerla justo donde debía ser. Sin duda alguna, este Barcelona está mostrando un juego digno de admirar y da miedo pensar hasta dónde pueden llegar esta temporada.

