En un mundo donde el fútbol femenino busca su lugar, Alexia Putellas se ha convertido en un faro de esperanza y cambio. A través de la Fundación Eleven, esta campeona del mundo está dando vida a un sueño: que cada niña tenga la oportunidad de jugar al fútbol y descubrir su potencial.
La Fundación no se detiene. Con academias ya establecidas en Barcelona, Colombia y México, ahora da un salto más hacia el caribe con la inminente apertura de una nueva sede en Santo Domingo. La inauguración está marcada para el 22 de diciembre, y Alexia estará allí, porque cree firmemente que el fútbol puede cambiar vidas.
Creciendo desde las bases
Alexia comparte su historia con pasión: «Siempre he pensado que el fútbol puede cambiar la vida de una niña. Si cuando yo empecé hubiera tenido las oportunidades que tienen hoy muchas niñas, mi camino habría sido diferente». Sus palabras resuenan con fuerza mientras nos invita a reflexionar sobre lo que significa tener acceso al deporte.
La actividad en las academias es un reflejo del crecimiento continuo. En Eleven Barcelona, más de 100 niñas están disfrutando del juego; mientras tanto, en Eleven México, unas 60 pequeñas futbolistas han comenzado su viaje gracias a unas instalaciones renovadas por un acuerdo entre Alexia y Scotiabank. No se trata solo de aprender a patear un balón; se trata de construir comunidades y ofrecer oportunidades donde antes había barreras.
La llegada a República Dominicana simboliza una nueva etapa llena de posibilidades. Para muchas niñas, este proyecto no solo representa la oportunidad de practicar deporte, sino también una puerta abierta hacia sus sueños. En cada rincón donde Eleven se establece, nace la esperanza de que más niñas puedan jugar y crecer juntas.
A medida que Alexia extiende su legado desde Barcelona hasta Santo Domingo, queda claro que cada nuevo campo creado es mucho más que césped; es una promesa: el futuro del fútbol femenino será brillante siempre y cuando cada niña tenga la oportunidad de ser parte de él.

