En una jornada vibrante en Lezama, el Athletic Club volvió a saborear la victoria al imponerse 3-2 a un Atlético de Madrid que sigue sin encontrar su rumbo como visitante. Este partido no fue solo otro encuentro; fue un espectáculo lleno de emociones, con dos expulsiones y cinco goles que mantuvieron a los aficionados al borde de sus asientos.
Todo comenzó con un ritmo trepidante. En apenas 24 segundos, Ortega demostró su calidad al filtrar un balón perfecto para Azkona, quien no dudó en batir a Lola con un potente disparo. Sin embargo, el Atlético no tardó en responder: Fiamma aprovechó un rebote tras un córner para igualar la contienda. Pero ahí no terminó la cosa; ambos equipos estaban decididos a luchar por cada balón.
Un partido lleno de sorpresas
Poco después, hubo momentos de tensión cuando Vilariño tuvo una clara oportunidad frente a la portería vacía, pero su tiro se fue desviado. Y luego, el destino jugó otra carta: Pinedo estrelló su remate en el palo y casi logra dar ventaja a las leonas. No obstante, el esfuerzo del Athletic dio frutos pasados unos minutos: tras una magnífica combinación entre Ortega y Vilariño, esta última volvió a poner al Athletic por delante antes del descanso.
La segunda mitad trajo consigo más drama. La árbitra Elena Peláez decidió complicar aún más la situación para el Atlético al expulsar a Luany por doble amarilla justo después del descanso. A pesar de quedar en inferioridad numérica, las colchoneras lograron equilibrar la balanza tras la expulsión de Pinedo. La tensión se palpaba en cada rincón del campo mientras los cambios se sucedían.
Y aquí viene lo mejor: Ane Campos, que acababa de entrar al terreno de juego, logró anotar el tercer gol del Athletic con una hermosa acción que dejó boquiabiertos a todos. Aunque el Atlético buscó una remontada heroica y Nunes logró marcar justo antes del final, la defensa local se mantuvo firme y selló así una victoria muy celebrada por los aficionados.

