Claudio Giráldez, el técnico del Celta, está que no cabe en sí de la ilusión por comenzar una nueva aventura en la Europa League. En la rueda de prensa previa al debut contra el Omonia Nicosia, dejó claro que este es un momento muy especial para él y para todo el equipo.
«Llegamos con una ilusión tremenda de volver a estar en competición europea. Empezar esta Europa League nos llena de energía y ganas», confesó Giráldez mientras recordaba lo que significa participar en este torneo. No es para menos; tras un año lleno de esfuerzo, volver a este escenario se siente como un premio.
Preparados para darlo todo
A pesar del corto tiempo de recuperación, el técnico mostró confianza en su plantilla: «Hemos trabajado duro y viajado con 25 jugadores para evaluar quiénes están mejor preparados. Estoy convencido de que daremos lo mejor», afirmó. Pero también sabe que no será fácil enfrentar al Omonia Nicosia. Han estudiado bien al rival y son conscientes de su capacidad ofensiva: «Tienen mucha calidad en ataque y debemos estar concentrados para evitar espacios donde puedan hacernos daño».
Comparando con la pasada temporada, Giráldez admitió que hay similitudes preocupantes en los resultados hasta ahora: «Hemos tenido algunas dificultades, pero también hemos hecho mejoras defensivas», reflexionó. A pesar de las dificultades y algunos tropiezos, mantiene la esperanza: «La fortuna no siempre ha estado de nuestro lado, pero estoy tranquilo con lo que veo y creo que vamos por buen camino».
Finalmente, destacó lo afortunado que se siente al dirigir al equipo: «Es un lujo estar aquí después de haber comenzado mi carrera como entrenador hace tan solo dos años y medio. Espero que todos los celtistas compartan esta felicidad conmigo. No debemos acostumbrarnos a esto; es difícil llegar aquí y más aún mantenerse».

