Las despedidas son duras, y la de Carlos Álvarez al dejar el Levante para unirse al Club América no ha sido la excepción. Para los aficionados granotas, esta noticia resuena con nostalgia, pues han visto crecer a un chaval que llegó con sueños y aspiraciones. Y es que, tras oficializarse su traspaso, el jugador andaluz decidió dirigirse a sus seguidores a través de las redes sociales, un gesto lleno de gratitud y cariño.
En su emotivo mensaje, Carlos rememoró cómo llegó al club con solo 20 años y la valentía que eso implicaba. Agradeció al Levante por darle la oportunidad de jugar en el fútbol profesional: «Llegaba con ganas de mejorar y cumplir sueños», confiesa. Pero lo que no esperaba era todo lo que viviría después: un entorno que le hizo sentir como en casa, compañeros excepcionales y ese ascenso tan ansiado.
Recuerdos imborrables
Después de tres años defendiendo los colores azulgranas, elegir un solo recuerdo parece una tarea casi imposible para él. Sin embargo, el ascenso a Primera División en Burgos ocupa un lugar especial en su corazón: «El 25 de mayo saboreamos la gloria; fue nuestra revancha», recuerda emocionado. Ese mágico minuto 96 marcó no solo un partido, sino una historia compartida entre cada jugador y cada aficionado.
Carlos concluye su mensaje dejando claro que se marcha con la “conciencia tranquila”, tras haber dado lo mejor de sí mismo. Ahora inicia una nueva etapa llena de retos y sueños por cumplir como futbolista. En total, ha dejado huella en 105 partidos oficiales con el Levante y catorce goles anotados en su trayectoria.

