En el mundo del fútbol, las decisiones pueden ser tan frías como el hielo o tan cálidas como un abrazo. Esta vez, el Real Madrid ha tenido que tomar una decisión difícil, dejando a Ferland Mendy fuera de la lista para la Champions. La razón detrás de este movimiento es tanto deportiva como legal. Por un lado, Mourinho cuenta ya con opciones en la defensa, como Cucurella y Carreras; pero también hay una urgencia por contar con un centrocampista extra debido a las sanciones que afectan a Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva.
La normativa que juega en contra
Sin embargo, esta decisión no hubiera sido necesaria si no existiera un problema legal que complica aún más la situación. UEFA establece que solo se pueden inscribir 25 jugadores en la lista A, y el Madrid tiene 26 efectivos en su plantilla más Sergio Martínez esperando su oportunidad. Así que, ¿qué hacer cuando hay más jugadores que plazas disponibles? En este caso, el club ha optado por cortar a Mendy para dar paso al joven Sergio Martínez.
Aquí viene lo complicado: para poder inscribir a alguien en la lista B de UEFA hay condiciones muy específicas. Según las normas de UEFA, solo puede entrar quien haya nacido después del 1 de enero de 2005 y haya estado asociado al club durante dos años ininterrumpidos. Esto deja a Sergio fuera del juego.
Al final del día, aunque Mendy está lesionado y se espera que vuelva pronto, ha sido él quien ha tenido que ceder su puesto. Es una situación frustrante para todos los implicados. Mientras tanto, hasta ocho jugadores están listos para ocupar esa lista B: Fortea, Joan Martínez y Mario Rivas entre ellos; pero a Sergio Martínez no le queda más opción que esperar su turno en las gradas.
Así es el fútbol: impredecible y lleno de sorpresas.

