Marc Casadó, ese prometedor centrocampista del Barça que ha visto cómo su tiempo en el campo se ha evaporado más rápido que un helado en pleno agosto, está a punto de dar un giro inesperado a su carrera. Tras una temporada pasada en la que apenas tuvo minutos, parece que finalmente se abre una puerta hacia Turquía. Y no solo eso: dos clubes de aquel país, entre ellos el Besiktas, están interesados en hacerse con sus servicios.
La búsqueda del futuro
Desde el final de la última campaña, la situación de Casadó estaba clara como el agua: jugar en el Barcelona sería una misión casi imposible. Con Hansi Flick trayendo nuevos jugadores como Rodri y manteniendo a talentos como Pedri y Gavi, las opciones para él eran limitadas. A pesar de los esfuerzos de Jorge Mendes por encontrarle un nuevo hogar este verano, no había logrado concretar nada hasta ahora.
El Barça espera obtener unos 25 millones de euros por su traspaso, pero lo cierto es que esa cifra parece lejana dado el escaso protagonismo del jugador en la última temporada. Si hace un año podrían haber pedido más de 30 millones sin pestañear, ahora las cosas han cambiado y su valor ha caído.
No obstante, los interesados no faltan: además del Besiktas, también hay clubes árabes al acecho —el Al Hilal, entre otros— y incluso equipos ingleses como el Sunderland y Nottingham Forest han mostrado interés. La danza del mercado sigue su curso mientras todos esperamos ver cuál será el destino final para Casadó.

