En el vibrante mundo de la Serie A, el Milan vuelve a demostrar que no escatima en gastos. Con la llegada de Diego Moreira, el carrilero belga se convierte en el segundo fichaje más caro de la historia del club ‘rossonero’. Una movida que, sin duda, ha dado mucho de qué hablar.
La noticia comenzó a sonar a principios de semana y rápidamente tomó fuerza. El Milan no perdió tiempo y selló un acuerdo con Estrasburgo por 54 millones de euros, además de otros 11 en variables, para hacerse con los servicios de este prometedor jugador que saltó a la fama como parte del Benfica que ganó la Youth League en 2022. En ese equipo brillaban otras jóvenes promesas como Joao Neves y Samuel Soares.
Una trayectoria llena de giros inesperados
Apenas un año después de su éxito con el Benfica, Moreira llegó al Chelsea sin llegar a jugar ni un solo partido y tras una cesión al Olympique de Lyon, fue traspasado al Estrasburgo por menos de nueve millones. Durante sus dos temporadas en Francia, demostró ser uno de los mejores carrileros en la Ligue 1 y su participación en el Mundial con Bélgica lo catapultó hacia esta millonaria venta.
Ahora aterriza en un Milan donde su estilo encajará perfectamente en el habitual 1-3-4-3 que suele implementar Rúben Amorim. Con su velocidad impresionante y habilidad para desbordar defensas, promete convertirse en una pieza clave desde el primer momento. Sin duda, este fichaje marca un importante giro para el club milanés, que ya supera los 160 millones invertidos esta temporada.

