En un duelo que prometía ser vibrante, el Castellón y el Hércules se enfrentaron en el Rico Pérez con la vista puesta en el XXX Trofeo Ciudad de Alicante. El partido terminó sin goles, pero eso no detuvo la emoción: todo se decidió desde los once metros. Los albinegros lograron alzarse con la victoria tras una intensa tanda de penaltis que dejó a los aficionados con el corazón en un puño.
Un comienzo prometedor pero cauteloso
Los hombres dirigidos por Pablo Hernández salieron a la cancha con determinación. En tan solo cuatro minutos, Álvaro Martín tuvo una oportunidad clara que impactó en el poste, encendiendo la esperanza entre los seguidores. A lo largo del encuentro, las ocasiones brillaron por su ausencia; ambos equipos mostraron solidez defensiva y pocas situaciones peligrosas surgieron. Sin embargo, las mejores oportunidades fueron para el Castellón. En la segunda parte, Juanjo Nieto estuvo cerca de marcar, obligando al portero Blazic a hacer una intervención espectacular.
A medida que avanzaba el partido, las emociones estaban a flor de piel. El Hércules también intentó hacerse notar con un remate de Traoré que pasó muy cerca del travesaño. Pero al final del tiempo reglamentario, nadie había logrado romper la igualdad y todo se resolvió en una tensa tanda de penaltis donde el Castellón mostró más temple y se quedó con el trofeo.
Pablo Hernández dejó fuera a varios jugadores clave para este amistoso, buscando preparar su plantilla para el inicio inminente de la temporada liguera. A pesar de las ausencias notables, sus jugadores demostraron tener carácter y entrega sobre el campo.

