Con la nueva temporada a la vuelta de la esquina, Fran Beltrán, el joven entrenador del A.D. Mérida, se siente más que listo para afrontar el reto. En una charla sincera con MARCA, nos cuenta por qué decidió quedarse en este proyecto que, según él, tiene un potencial enorme. «He apostado por el Mérida porque siento que se cree en el proyecto», dice con convicción.
Un camino lleno de desafíos
Desde su llegada a la A.D. Mérida en 2025, Fran ha visto cómo su equipo atravesaba montañas rusas de emociones. La pasada temporada fue un torbellino; perdieron a 18 jugadores clave y tuvieron que traer a otros 20. Todo esto mientras lidiaban con las dificultades de entrenar sin instalaciones adecuadas y un cambio en la dirección del club. «El equipo empezó mal, pero luego hubo un tramo brillante donde luchamos hasta el final por entrar en ‘play-off’. Sin embargo, no logramos sumar esos puntos cruciales», recuerda.
Aunque los retos han sido grandes, también hay buenas noticias en el horizonte. «Estamos entre los mejores proyectos de recursos en Primera RFEF», asegura Fran con optimismo. El nuevo complejo deportivo está a punto de ser una realidad y promete revolucionar la forma en que trabajan tanto él como sus jugadores.
«Me veo estrenándola pronto», afirma mientras describe las instalaciones que están por venir: campos de entrenamiento con medidas FIFA y un gimnasio justo al lado. Esta inversión muestra lo comprometido que está el club con su crecimiento.
Y es que tener una propiedad sólida como la del Brentford detrás hace toda la diferencia. «Sin ellos, todo esto sería imposible», explica Fran sobre cómo esta red profesional les ayuda no solo a mejorar infraestructura sino también a soñar a lo grande: ¿podrían algunos jugadores del Mérida llegar algún día a jugar en la Premier League?
Fran sabe bien que el Big Data será fundamental para sus decisiones deportivas: «Nos ayuda mucho a entender qué tipo de jugador necesitamos». Pero no todo son números; también hay una parte emocional que juega un rol importante cuando se trata de fichajes y formar un equipo competitivo.
En cuanto al debate sobre las ligas de filiales, Fran plantea una reflexión interesante: «Los filiales tienen ventajas evidentes frente a otros equipos». No obstante, reconoce la importancia de crear reglas claras para equilibrar la competencia y permitir un crecimiento justo entre todos los clubes.
No podemos olvidar los rivales temidos como Zaragoza o Huesca; siempre habrá equipos con más recursos teóricos para ascender rápido. Pero Fran tiene claro algo: «El fútbol da sorpresas y aquel que llegue con pie izquierdo puede llevarse algún susto».

