Las Palmas 3-2 UD Leiria / Amistoso. Lo que comenzó como un partido para olvidar, acabó convirtiéndose en una emocionante remontada. Tras una primera parte desastrosa, los canarios lograron despertar y mostrar su verdadero potencial en la segunda mitad.
Un primer tiempo para el olvido
El encuentro empezó de la peor manera posible: apenas habían pasado unos segundos cuando Juan Muñoz, del Leiria, transformó un penalti y puso a los portugueses por delante. Y como si fuera un golpe bajo, Pablo Fernández amplió la ventaja con otro gol a los 18 minutos. La defensa amarilla parecía perderse en un mar de errores, dejando caminos abiertos para sus rivales. En ese primer tiempo, la UD Las Palmas no logró inquietar la portería de Christian; las transiciones eran lentas y sin profundidad.
Pero lo que parecía ser un día negro cambió radicalmente tras el descanso. Con una alineación renovada, Iñaki e Iván Medina tomaron el control del centro del campo y comenzaron a darle sentido al juego. Fue entonces cuando Elías Romero y Miyashiro empezaron a brillar por las bandas. ¡Y vaya que lo hicieron! El japonés marcó dos auténticos golazos: uno con una rosca magistral desde la frontal del área que se coló por el palo largo y otro tras un preciso cabezazo asistido por Enrique Clemente.
Finalmente, Jefté selló la remontada con un potente cabezazo después de recibir un gran pase de Pezzolesi desde la derecha. Ese tercer gol llegó en el minuto 86 y fue celebrado con pasión por los pocos espectadores que asistieron al Banús Football Center.
A pesar de esos primeros 45 minutos aterradores, este triunfo deja un buen sabor de boca y promete más emoción para lo que está por venir esta temporada.

