Este martes, el Centre d’Esports Sabadell dio la bienvenida a sus dos primeras incorporaciones para la nueva temporada en Segunda División. Alain Ribeiro y Miki Codina son más que simples fichajes; son testimonios vivientes de lo que significa luchar por un sueño. Ribeiro, emocionado, compartió: «Llevo toda la vida peleando por una oportunidad en el fútbol profesional y ahora no la voy a dejar escapar». Unas palabras que resuenan con fuerza en todos nosotros, recordándonos que la perseverancia siempre da frutos.
Compromiso y sacrificio como bandera
En sintonía con las palabras de su compañero, Codina también reflexionó sobre su camino hacia aquí: «Casi todos venimos de abajo, de picar mucha piedra. La base es el compromiso, el esfuerzo y el sacrificio». El lateral izquierdo llegó al Sabadell después de haber enfrentado a este club en una emocionante final de promoción. Aunque al principio dudó tras la derrota ante ellos, pronto comprendió que estaba ante una gran oportunidad en un club con tanta historia. «Es un club histórico», destacó, reconociendo que regresar a casa es algo especial.
Ribeiro, quien anotó diez goles la temporada pasada con el Pontevedra, se sintió atraído por cómo el Sabadell entiende el fútbol: «No guardarse nada y dejarse la vida por cada balón». Desde su primer contacto con Ferran Costa y Lucas Viale, supo que este era su lugar. Con 28 años, finalmente tendrá esa oportunidad tan esperada; un momento que parece sacado de un cuento donde los sueños se hacen realidad gracias al esfuerzo constante.

