El Mundial de 2026 está dejando una estela de sorpresas y, lamentablemente, también de destituciones. En las últimas horas, la noticia ha corrido como la pólvora: Marcelo Bielsa y Ronald Koeman, dos grandes nombres del fútbol, han dejado sus puestos como seleccionadores de Uruguay y Países Bajos. Con ellos, ya son seis los entrenadores que se han quedado sin trabajo durante este torneo.
Cambios en el banquillo mundialista
Apenas unos días después de que el francés Sabri Lamouchi fuera despedido tras la aplastante derrota de Túnez contra Suecia (5-1), el banquillo parece haberse convertido en un lugar inestable. Lamouchi fue reemplazado por Hervé Renard, pero la situación no mejoró; su equipo también se fue a casa al perder ante Japón y Países Bajos. Por otro lado, las selecciones de Corea del Sur y Escocia decidieron hacer borrón y cuenta nueva tras no conseguir avanzar más allá de la fase de grupos. Los técnicos Hong Myung-Bo y Steve Clarke dieron un paso al costado luego de resultados decepcionantes.
No es fácil ser seleccionador en un Mundial, especialmente cuando las expectativas son altas. Al final, lo que queda es una mezcla entre frustración e impotencia. Bielsa reconoció haber hecho todo lo posible con Uruguay, pero no logró convertir ese esfuerzo en éxito: «No puedo justificar nuestra posición», decía con pesar.
En el caso de Koeman, su decisión de no renovar contrato llega tras una eliminación dolorosa en penaltis frente a Marruecos. Con 63 años a cuestas, ha decidido dedicar más tiempo a su familia, algo que todos entendemos pero que deja un vacío difícil de llenar en el fútbol neerlandés.
Parece que este Mundial está dispuesto a demostrar que el fútbol es impredecible no solo dentro del campo sino también fuera de él. La presión es intensa y cada partido puede ser una trampa mortal para los entrenadores. ¿Quién será el siguiente en caer?

