La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) decidió no dejar pasar la ocasión y organizó una comida con los periodistas que cubren la actualidad de nuestra selección en el Mundial. Fue un momento especial, donde el presidente Rafael Louzán tomó las riendas de la velada en un encantador rincón de Chattanooga, Choo Choo, una antigua estación ferroviaria que respira historia.
Un gesto que une
Junto a Louzán, todo el cuerpo técnico liderado por Luis de la Fuente también estuvo presente. Ambos se dirigieron a los asistentes con palabras sinceras, agradeciendo su labor y expresando su deseo de que España avance lo más lejos posible en este Mundial. Porque sí, aunque eso signifique despedirse temporalmente de esta ciudad mágica junto al río Tennessee.
Louzán no dudó en reconocer el cálido recibimiento que han tenido por parte de Chattanooga: “Quiero agradecer a la ciudad el trato que nos ha dispensado”. Mientras tanto, De la Fuente enfatizó lo emocionante que es vivir un Mundial desde dentro, sin importar dónde se esté. Una reflexión que cala hondo en todos nosotros.
Tras los discursos y las fotos de rigor junto a una impresionante locomotora, el seleccionador y su equipo tuvieron que regresar rápidamente al hotel para reunirse con los jugadores. La prisa era palpable; había una amenaza de multa flotando en el aire como un aviso del estricto protocolo mundialista. En definitiva, un encuentro lleno de camaradería y emoción en medio del frenesí del torneo.

