Lamine Yamal, el joven prodigio de la selección española, se desbordaba de felicidad al final del partido. España había vuelto a brillar, goleando y permitiendo que este talentoso jugador celebrara su primer gol en un Mundial. Después de aquel alarmante empate a cero contra Cabo Verde, donde las dudas comenzaron a asomarse, la selección respiró aliviada y recuperó su esencia.
La pasión de un sueño cumplido
“Era parte del plan”, comentó Lamine sobre su actuación en la primera mitad, donde supo ayudar al equipo y luego descansar para seguir aportando. Pero más allá de los tácticas, lo que realmente importaba era el mensaje que quería transmitir: “España ya está aquí y dispuesta a luchar por más”. El chaval no ocultó cómo les había afectado ese empate: “Empatar un partido que tenías que ganar te pica. Nos hizo reflexionar mucho sobre cómo llegar a este encuentro”.
Y así fue como marcó su gol soñador. Con una sonrisa reflejada en su rostro recordó: “Siempre he soñado con estar en un Mundial y poder marcar como titular es algo increíble. Recuerdo ver el último Mundial desde clase y ahora estoy aquí con mi madre y mi familia apoyándome. Es simplemente maravilloso”.

