En el vibrante escenario del Mundial 2026, Kylian Mbappé y Lamine Yamal han tomado las riendas del juego, desbancando a leyendas como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi en el ámbito de las marcas registradas. ¿Te imaginas? Estos dos jóvenes talentos han conseguido que sus nombres brillen con luz propia en el competitivo mundo del comercio, superando a los gigantes que antes dominaban este terreno.
Mientras que hace cuatro años Cristiano y Leo eran considerados los reyes indiscutibles de la propiedad intelectual, hoy es Mbappé quien se erige como un verdadero titán, acumulando nada menos que 15 marcas protegidas. Entre ellas, destacan frases que evocan su personalidad única, como ‘Moi tu m’parles pas d’age’, una declaración de intenciones que refleja su filosofía de vida. Todo esto ha sido registrado en la Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE, ubicada en Alicante, donde aseguran que nadie podrá sacar rédito económico sin su consentimiento.
El legado de Rocafonda
Por otro lado, tenemos a Lamine Yamal. Este chico está haciendo historia al llegar con 7 marcas, entre las cuales brilla especialmente el número ‘304’, que representa a su barrio: Rocafonda en Mataró. Es un símbolo poderoso para él y para todos aquellos que lo apoyan desde casa. Además, ha protegido una representación gráfica increíble del número; ¡es todo un artista!
Aunque todavía le falta camino por recorrer para alcanzar a Mbappé, no podemos dejar de reconocer la hazaña. Empatado con él se encuentra Messi con sus propias siete marcas; mientras tanto, Cristiano se queda atrás con seis. La competencia es feroz y está claro que estos jugadores no solo juegan por amor al deporte sino también por forjar su futuro comercial.
Además, otros futbolistas están intentando seguir sus pasos. Vinicius Junior tiene cinco marcas registradas y varios más están en proceso. Entrenadores como Unai Emery o José Mourinho también se han movido para proteger sus nombres e imágenes ante este nuevo fenómeno del fútbol global.
Sin duda alguna, estamos ante una nueva era donde los futbolistas no solo son figuras deportivas sino auténticos emprendedores. Nos toca ver cómo evolucionan estas historias mientras seguimos disfrutando de su magia sobre el campo.

