En Las Palmas, hoy se ha hecho realidad el peor de los temores. Las lágrimas de Ale García al abandonar el césped de Andorra no eran solo por el dolor físico; eran un grito ahogado de impotencia. Un pinchazo en su pierna derecha había encendido las alarmas, y ahora conocemos la cruda verdad: rotura fibrilar en el isquiotibial. El club ha confirmado que Ale estará entre seis y ocho semanas fuera del juego, lo que significa que se despide no solo de la carrera por el ascenso, sino también de unos posibles playoffs.
Un golpe duro para el equipo
Esta temporada prometía ser la mejor para él, marcada por la confianza inquebrantable del entrenador Luis García. Desde un comienzo incierto sobre su futuro hasta convertirse en titular indiscutible, Ale hizo su debut goleador en la primera jornada contra Andorra, y a partir de ahí sumó un total de siete goles. Ahora, ese capítulo emocionante llega a su fin ante el mismo rival que lo vio brillar.
Pero no todo está perdido para Las Palmas. En este momento difícil, surge un nuevo nombre: Rafa Cruz, quien podría tomar las riendas del ataque. Este juvenil ya ha tenido sus primeras experiencias con el primer equipo y está listo para demostrar que puede llenar ese vacío dejado por Ale. Aunque no estuvo en la última convocatoria para la Copa de Campeones ante el Celta, podría ser una pieza clave en el crucial partido contra Almería.

