En una jornada que quedará grabada en la memoria del Arsenal, Bukayo Saka volvió a brillar tras un largo periodo de lesiones. El joven talento no solo marcó un gol, sino que también repartió una asistencia en la convincente victoria ante el Fulham, dejando claro que necesitaba un partido así antes del crucial enfrentamiento contra el Atlético de Madrid.
El técnico Mikel Arteta no pudo ocultar su satisfacción al comentar sobre el rendimiento del equipo: “Fue una de las mejores primeras partes que hemos hecho esta temporada”. Y tenía razón, porque Saka había regresado al once inicial después de más de un mes alejado del terreno de juego. Un regreso muy esperado, sobre todo tras haber lidiado con lesiones persistentes que lo apartaron durante 122 días la temporada pasada y otros 78 este año.
Saka, la clave del Arsenal
Aquel doloroso día en la final de la Carabao Cup contra el Manchester City dejó huella. Sin embargo, a pesar de sus contratiempos físicos, Saka ha demostrado ser un guerrero. “Hicimos las pertinentes pruebas médicas y no tengo razones para dudar”, comentó Thomas Tuchel, seleccionador inglés, abordando las especulaciones sobre su estado.
Volviendo a pisar el césped en el encuentro contra el Newcastle apenas unos días atrás, Saka mostró destellos de su antiguo yo. Aunque no fue titular esa vez, sí tuvo su oportunidad y ahora estaba listo para demostrarlo nuevamente. Arteta ya vislumbraba lo que podría aportar: “Está empezando a hacer cosas”, afirmaba mientras esperaba ansioso por verlo brillar ante los colchoneros.
Y vaya si lo hizo. En menos de diez minutos desde el inicio del partido contra Fulham, Saka dejó claro que estaba completamente recuperado. Con un recorte magistral que dejó atrás a Raúl Jiménez y una asistencia milimétrica a Gyökeres para abrir el marcador, demostró ser imprescindible. La conexión entre ambos jugadores fue pura magia; Gyökeres devolvió el favor habilitando a Saka para marcar otro gol antes del descanso.
Arteta sabía lo importante que era cuidarlo: “Necesitábamos aumentar la carga pero con cuidado”, resaltó tras decidir reemplazarlo por Madueke al medio tiempo. Con 150 goles generados en todas las competiciones y ahora sumando partidos como titular en Premier League (ya van 200), Bukayo ha dejado su huella imborrable.
El entrenador se mostraba optimista: “Necesitaba este partido para volver a impactar al equipo y será un gran impulso hacia adelante”. Ahora más que nunca, con Saka al 100%, se siente como si este Arsenal estuviera listo para enfrentar cualquier desafío.

