En una noche donde la presión parecía fluir como las olas del mar, el Ibiza encontró un respiro al vencer al Sanluqueño con un claro 4-0. Este triunfo en Can Misses no solo alivia a los ibicencos, sino que les regala un valioso colchón de 5 puntos sobre los puestos de descenso. Desde el inicio, el equipo dirigido por Miguel Álvarez Jurado mostró determinación y ganas, aunque tuvo que luchar más de lo esperado hasta conseguir abrir la lata.
Un partido marcado por la insistencia
Durante la primera parte, el encuentro fue una batalla constante. Los locales intentaron hacerse con el control del balón frente a un Sanluqueño que se plantó en defensa con un 5-3-2 buscando desesperadamente mantener su portería a cero. Pero en el minuto 37, todo cambió: Max Svensson</strong» hizo estallar las emociones con un gol que encendió la chispa. Apenas tres minutos después, Davo, con otro tanto, dejó al equipo visitante tambaleándose antes del descanso.
A partir de ahí, el Ibiza tomó las riendas del juego. La estrategia clara de Miguel se vio reflejada en cada pase y cada ataque; los locales sabían exactamente qué hacer y cuándo hacerlo. Con el viento a favor y apoyados por su afición, ampliaron la ventaja gracias a otros goles de Fran Castillo y Eslava, sellando una victoria inolvidable.
No cabe duda: esta victoria ha sido más que necesaria para el Ibiza. En tiempos difíciles, encontrar ese camino hacia adelante es fundamental.

