En el corazón de Huesca, José Luis Oltra ha dejado claro que la situación del equipo no puede esperar más. A pesar de que los últimos dos partidos han traído algo de luz, solo han sumado un punto y la realidad es dura: quedan solo siete jornadas y la salvación está a cinco puntos. Por eso, el mensaje es claro: “Cada vez estamos mejor, pero hay que ganar ya”.
Un desafío complicado por delante
El técnico tiene fe en sus chicos y confía en que las buenas sensaciones se conviertan en victorias. “Estamos dando pasos, pero necesitamos traducirlo en triunfos”, dice con un aire de determinación. Se siente preparado y con ganas, pero sabe que el rival al que se enfrentan no es fácil. El Eibar ha demostrado ser un hueso duro de roer esta temporada, siendo el mejor local y uno de los equipos menos goleados.
Oltra lo reconoce sin tapujos: “Mejor no mirar nada porque podría minarnos la moral”. En cuanto a su plantilla, también hay novedades sobre jugadores tocados; espera contar con Dani Ojeda para mayo, mientras que Sielva y Seoane están listos para entrar al campo. Sin embargo, Joaquín sigue siendo una duda y Toni Abad no ha podido entrenar con normalidad esta semana.
A medida que avanza la competición, cada partido se convierte en una final. La afición espera ansiosa que su equipo logre dar ese salto definitivo hacia la salvación.

