Este lunes, Sevilla ha sido testigo de un momento inesperado, pero necesario. José María del Nido Benavente, el expresidente del Sevilla FC, y Lucas Fernández de Bobadilla, abogado del club, han decidido dejar atrás sus diferencias. Todo ocurrió en el Juzgado de Instrucción número 11, donde ambos se encontraron para dar por cerrada una disputa que había dejado huella en el derbi del 6 de octubre de 2024.
Aquella jornada fue tensa. Del Nido recriminó a Fernández de Bobadilla su supuesta mala praxis en un asunto delicado que involucraba al actual Consejo de Administración. Las cámaras captaron la tensión, y la cosa llegó a tal punto que se interpuso una denuncia. Pero hoy, todo eso parece ser parte del pasado.
Un apretón de manos que lo dice todo
Del Nido Benavente mostró su arrepentimiento y pidió disculpas sinceras por su actitud en aquel día. Y ante este gesto genuino, Fernández de Bobadilla decidió retirar la denuncia tal como habían acordado previamente entre ellos. Un simple apretón de manos delante del juez selló la paz entre dos figuras clave en el mundo sevillista.
Con esta reconciliación también llega el final a la sanción impuesta al expresidente, quien había tenido que cumplir seis partidos sin poder ocupar su localidad en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Ahora puede volver a disfrutar del fútbol desde su asiento habitual.
No es casualidad que este acuerdo llegue justo cuando KPMG está revisando las cuentas del Sevilla durante un proceso crucial para la compraventa del club. La actitud beligerante que había mantenido Del Nido parece haberse calmado con los últimos acontecimientos. Este es un paso hacia la estabilidad tan necesaria para resolver los problemas institucionales actuales.

