La temporada avanza, y con ella surgen interrogantes sobre cómo están actuando nuestros árbitros. En esta nueva etapa del Comité Técnico de Árbitros (CTA), que comenzó el verano pasado, han llegado cambios significativos que no pasan desapercibidos para futbolistas, entrenadores y aficionados. ¿Pero realmente se están haciendo las cosas mejor? Hablemos de esos famosos ‘neverazos’.
¿Qué hay detrás de los ‘neverazos’?
Los ‘neverazos’, esas sanciones a los árbitros por errores evidentes, han existido siempre, pero parece que hoy son menos severos. Antes era habitual ver a un árbitro apartado durante tres semanas tras una metedura de pata; ahora la cosa ha cambiado. La pregunta es: ¿cómo funciona este nuevo sistema? Normalmente, los árbitros pitaban una semana sí y otra no. Pero si cometen un error evidente, su frecuencia se ve alterada: si fallan en la jornada tres, pueden perderse la cuatro y cinco, pero volverían para la seis. Eso sí, mucho más ligero que antes.
Fran Soto, presidente del CTA, nos cuenta que el criterio para decidir si un árbitro es sancionado depende de la gravedad del error en sí mismo. No importa tanto cuántas veces consulten el VAR o qué equipos estén involucrados. A veces un árbitro puede salir ileso sin mirar al monitor ni una vez en todo el partido porque su fallo fue sutil o el VAR no lo vio.
A lo largo de esta temporada también hemos visto otro cambio importante: se ha acabado eso de arbitrarse solo dentro de tu comunidad autónoma. Hemos tenido derbis arbitrados por colegiados locales sin problemas.
Lo cierto es que desde el CTA se está buscando más autocrítica. Ahora se hacen revisiones cada jornada donde analizan decisiones tomadas por los árbitros. Como dice Fran Soto: “Es la primera vez que admitimos nuestros errores cada semana”. Y aunque algunos puedan pensar que esto genera más presión, ellos piden respeto y comprensión ante unas decisiones difíciles.

