El entrenador del Elche, Eder Sarabia, no tiene pelos en la lengua cuando se trata de hablar sobre la reciente derrota de su equipo frente al Getafe (1-0). Con este resultado, los franjiverdes acumulan ya siete jornadas sin conocer la victoria. Sin embargo, Sarabia no se rinde y asegura que el partido podría haber terminado en empate si hubiera habido un poco más de precisión en las áreas.
Análisis de la situación
“Hicimos muchas cosas bien”, dice Sarabia mientras reflexiona sobre cómo su equipo presionó a los azulones durante el primer tiempo. Se mostraron valientes y decididos a salir con claridad al ataque. Sin embargo, en la segunda parte, algo cambió. “No entramos bien tras el descanso”, reconoce el técnico, quien subraya que el gol rival hizo que se saltaran algunas jugadas importantes que tenían planeadas.
Sarabia también fue crítico con el rendimiento en los metros finales. A pesar de acercarse al área contraria y generar situaciones peligrosas, les faltó ese toque final que les permitiera marcar. “Esto marcó el partido”, afirma con desazón.
Aunque han tenido cuatro derrotas seguidas fuera de casa, Sarabia es claro: “Para ganar tenemos que jugar bien”. No hay atajos ni fórmulas mágicas; lo que cuenta es el juego. Y aunque se siente frustrado por no obtener puntos a pesar del buen desempeño, también sabe que hay margen para mejorar individualmente y colectivamente.
“Hay que exigirnos más y apretar el culo”, añade con una sinceridad rotunda. El mensaje está claro: no pueden conformarse con lo logrado hasta ahora.
Sarabia concluye hablando sobre la necesidad de reaccionar ante las adversidades y asumir responsabilidades dentro del campo. En sus palabras se percibe un deseo profundo de superación y unión del grupo para revertir esta mala racha. La lucha continúa y, como él dice, cada partido es una nueva oportunidad para demostrar lo que realmente pueden hacer.

